Un mes en el banquillo
Desde el último día que escribí, las cosas han cambiado enormemente.
En la actualidad, no juego ni un solo minuto, las desavenencias con el manager me han llevado a un enfrentamiento sin solución. Mi deseo es abandonar el equipo, y cuál Karembeu de turno, únicamente espero la finalización de mi contrato, para que el dueño del equipo tampoco reciba un dolar por mí.
¿El motivo? Mis minutos descendieron, y cuando busque una solución dialogada con él, tomó por el camino del medio, y me relegó a la grada.
La guerra está abierta.

